Por fin las ansiadas vacaciones llegaron.
El último día de trabajo se hizo eterno e interminable y una vez más me dejé la maleta por hacer para la mañana (muy de mañana).
Lo había calculado casi todo y eran las primeras vacaciones que organizaba yo solita ( y aparti de ahora lo haré siempre).
Mis ganas me impedían hacer cualquier cosa que no fueran montañitas así que dejé poco a la imaginación. Ruta + ruta = mis vacaciones.
Primer díaMontar tienda de campaña, conseguir mapas y usmear.
El Camping elegido es el de Vermeda. Nos recibe una chica con un acento aranés muy agradable.
Me llena de mapas y posibilidades.
Es un viaje con Roma (la can montañera más resisitente que conozco) y hay que pensar en ella.
Y así, pensando en ella, empezó a hilarse esta historia.
Segundo día
Despertarse en el Valle de Arán es un sueño. Verde con un toque de más verde y mil posibilidades.
Hoy he decidido hacer el Circ Du Colomers.
He pensado en un ruta larga que ocupe todo el día porque es el pimero y todavía no hay señales de cansacio, aunque yo empiezo las vacaciones con fiebre (lo cual pocas veces me ha suspuesto un impedimento).
El circ du colomers es el circo más grande de todo el pirineo. También se le conoce como la ruta de los 7 lagos, aunque yo creo que conté más.
Hace un frío horroroso a estas horas de la mañana, no me siento las manos y creo que no he calculado bien la ropa. Miro a Roma, que a parte de tener una cara de flipe por la inmensidad que le rodea y las posibilidades de correr detrás de las vacas, tiene mucho frío y tiembla.
Le falta chichi a la pobre. Así que esto es lo primero que hay que solucionar.
Una vez atabiada con ropa mía de montaña, empezamos la ruta.
Primero llegar al refugio desde donde empieza el lío. Hasta allí es una hora y media así que venga.
Por el camino nos metemos en bosque frondoso, verde y oscuro como sólo el pirineo sabe fabricarlos ;).
Pronto empiezo a ponerme a hacer fotos a todo lo que pillo y me quedo pasmada con el paisaje.
Roma se pierde por un momento (que se hizo un poco angustioso) pero enseguida aparece.
Vacas que le hacen muuuu y caballos que corren detrás de ella porque no debe gustarles mucho. En cambio yo sí que parezco gustarles. Yo y toda la gente que viene por aquí y les da comida, porque una vez hechas las trescientas fotos con ellos no dejan de perseguirnos.
Son mucchos, salvajes, preciosos y calmados.
Incluso hay burros entremezclados.
Hasta ahora había sido todo demasiado fácil.
Y a partir de este relajado punto, la senda se complica y se acrecenta la pendiente, pero en un plis estamos en el refugio y con él llega el primer lago.
-Qué bonito!
Algo de comer, agua y pienso para Roma y empezamos con el circo.
Flores del Pirineo por todos lados. Ay que bonita se ve la vida cuando uno está por aquí.
Pronto un cartel. ¿Ruta larga por los lagos o ruta corta?
Pero hombre por favor... la duda ofende jijiji...
Ruta larga. 6 horas y media. Dificultad alta.
Vamos!!!
Estreno las Vasque que me tocaron con las revista Oxígeno y voy más cómoda que cómoda.
Senda estrecha, y sube, sube y sube.
Cataratas por aquí, lagos, y vuelve a subir.
De pornto el Circo se abre paso ante nuestros ojos.
-buff!!! tremendo.
Un paisaje brutal, pedregoso, parece un desierto de piedra y agua. Es un paisaje que además de duro, es peligrosillo para el coco. O al menos eso me parece.
Efectivamente es una ruta difícil, es mucha subida (estamos rodeados de tresmiles y hay que ascender); aquí todo es roca, montaña y sospechosamente de vez en cuando un helicóptero se deja ver vigilando la zona. Es muy posible que bastante gente tire la toalla por aquí.
Pero nosotros seguimos. Me encanta. Estoy sudando y rebentándome las piernas ¿hay algo mejor?
Un lago, otro lago, otro más... y Romita está súper feliz.
Tres horas y media más tarde hemos llegado al punto más alto que parecía estar a media hora. En recto la montaña y las distancias te confunden mucho, como a Dino la noche.
¿paramos a comer?
-Un poco más tarde. Cuando dejemos toda la subida detrás y sólo nos quede descenso.
Así que comemos junto a unas vacas que sí, también pastan a estas alturas. Tendrán que dejar crecer las zonas bajas para comer en invierno y aquí están de lo más bien. No les molestan más que algún que otro perdido que quiere hacer el circo.
Romita, déjalo, nunca podrás ser amiga de las vacas.
Comida súper ligera. Así nada se interpondrá en sentirnos bien y poder trotar decentemente.
Pedrera brutal, lago, pedrera, lago, tresmil a la derecha, dosmil a la izquierda y lago!
Nos sentimos muy bien, así que en algunos tramos trotamos.
Y de nuevo otra vez en el primer lago. Somos demasiado frikies, hemos recortado una hora de tiempo. 5 horas y media de circo. Bien...
Ya veremos mañana como están las piernas.
Comemos algo por el refu y seguimos bajando que la primera hora y media de pateo hasta el refu no la han quitado que yo sepa.
Caballos, vacas y muchos más caballos!!! y pronto ese valle enorme que se abre camino delante de nuestros ojos.
Entre pitos y flautas... llevamos 10 horas de pateo duro. Roma no nos pide clemencia pero sí comida y agua y tenemos que dejarnos caer por Vielha para hacernos con víveres.
A las 9 durmiendo. Cada uno en su saco, incluida Roma.
Como se disfruta el cansancio. Qué droga más buena y adictiva.